Hoy por un tiempo, no sé si por mucho o por poco he cerrado una página de mi vida, una más entre tantas que la vida me ha brindado, no me arrepiento de nada de lo que he hecho en esta etapa de mi vida y lo más seguro es que si la volviese a vivir cometería los mismos errores, porque soy animal de costumbres y siempre tropiezo en la misma piedra, pero al menos si me gustaría quedarme con un buen sabor de boca y acordarme solo de los momentos dulces y agradables que he vivido, y aunque el final ha sido inesperado y sin verlo venir, (fuera del partido, estando en el banquillo, la tarjeta ha sido roja y expulsión) , solo quiero pensar y recordar aquellos detalles que una sonrisa me supieron sacar. A veces me pasan cosas que no puedo explicar y que no entiendo como la gente la puede tergiversar, quizás porque bastantes cosas tengo ya en mi vida que no me da por rizar la lana ni siquiera buscar el doble sentido a las cosas, pero en fin serafín las cosas vienen así y es tontería cuando no depende de una, dale vueltas al asunto. Lo que tengo claro es que yo seguiré teniendo mi puerta abierta a la amistad, porque creo que vale la pena y porque mi vida sin ese sentimiento no tendría sentido.
Plante un árbol de amistad en la red
Un árbol que con sus ramas nos unía
Pensé que era fuerte
que nadie lo derrumbaría
Mas el tiempo paso,
Y un día me di cuenta
de que había muerto.
Quizás creció demasiado
Y no supe cuidar sus raíces.
Hoy solo queda
Un pasajero recuerdo
Que quizás algún día
Si el tiempo pone las cosas en su lugar
Vuelvan sus ramas a brotar.








